Cuando se habla con Mercedes Milá se entiende por qué en televisión parece tan exagerada e involucrada en un proyecto como Gran Hermano. Sus palabras van siempre acompañadas de un tono y una gesticulación que hacen imposible que pase inadvertida. Ha estado algo escondida, pero su reaparición nunca fue tan sonada. Poco amiga del matrimonio, se ha casado con Gran Hermano.
Se está viviendo un ambiente muy dramático en esa casa...
Lo dije en su momento: estamos hablando de una competición, pero lo grandioso de esta historia es la tensión. Como ocurrió cuando abrí el sobre que certificaba que Maria José se iba de la casa. Fue muy teatral y dramático. Mi directora me dijo que una vez que abriera el sobre, la casa y el público debían saberlo a la vez, y yo obedecí como una actriz.
Y al verlo, ¿qué sintió?
Yo sé una cosa que muchos quieren saber. Queremos saber... (bromea).
¿Qué le resultaría a usted lo peor de esa intensa convivencia?
Nunca entraría. Yo no quiero vivir rodeada de cámaras, pero ni en el Gran Hermano ni fuera. Odio las cámaras de las tiendas, las que los ayuntamientos quieren poner en la calle y las de los ascensores. Me recuerda a lo que me explicaron en el colegio sobre la eternidad. Habrá un juicio final y se verá todo lo que has hecho en la vida.Y recuerdo que yo pensaba: que horror, sin secretos.
¿Ve Carlos, su novio, Gran Hermano?
Por supuesto que lo ve. Cuando está en Bilbao no, porque no tiene Vía Digital. En Madrid lo vemos juntos.
El otro día le confesó a María José que creía posible enamorarse en diez días. ¿En serio lo cree?
Lo creo yo y cualquiera que se haya enamorado alguna vez en la vida. A mí, si van a seguir o no, no me importa. Les deseo que sean felices.
¿Qué ha hecho este tiempo alejada de la tele?
Estar al margen y preparar un proyecto con mujeres de toda España, que quizá sea un futuro libro.
Pues ahora, en vaya lío se ha metido. ¿Qué opina de las críticas y de los chats de los internautas a los que usted no parece gustarles?
Las críticas entran en el sueldo. Es tanto lo que sucede que para poder trabajar leo lo imprescindible. De momento, me permito el lujo de escoger lo que leo. Estoy sinceramente convencida de lo que hago. Ahora, el día que me ponga a contestar los chats de internet, se van a enterar.
Por cierto, respecto a su sueldo se dicen unas cifras...
Yo hago mi declaración a Hacienda y eso es todo lo que tengo que decir. No he dicho nunca cuánto gano; ni ahora, ni cuando empecé hace 25 años.
Dijo que si no respetaban sus condiciones se iría. ¿Qué condiciones eran ésas?
Si faltase rigor y se llegasen a pasar los límites periodísticos, como es mostrar una imagen gratuita de una persona en el retrete, me iré.
Entonces, ¿se podría ir?
Naturalmente, mi puerta está tan abierta como la de ellos.
Estuvo ya en el ojo del huracán con la famosa entrevista a Juan Guerra. ¿Se parece en algo?
No lo puedo comparar. Conseguir la entrevista de Guerra fue un hito profesional (de Teresa Du; nunca estuve a gusto, ni haciéndola ni viéndola después. Cuando tuve que servir la mesa, era tal la presión y además quise buscar tanta credibilidad, que fui muy fiscal, en vez de ser preguntadora. En Gran Hermano estoy feliz, hay menos angustia.
Además, tampoco requiere tanto trabajo por su parte, ¿verdad?
No tengo el gran problema de los debates: cómo llenarlos, buscar personajes... Gran Hermano, en cuanto a documentación, requiere menos trabajo, porque al ser 24 horas de vida real, se genera material permanentemente.
Nada que ver con lo anterior. ¿Qué le dice José Sámano (su ex marido y productor/director durante mucho tiempo) de todo esto?
Ayer hablé con él y me dijo: ''No entiendo el problema moral que plantean. Éste es un programa que en el fondo tú has estado haciendo; haces entrevistas, haces debates, como hicimos en la película Función de noche''. Cuando hemos terminado he comprendido por qué me siento tan segura.
¿Le condiciona su opinión?
Yo no lo necesito para seguir andando, pero mentiría si no pensara: ¿Qué pensará Sámano? Me ha gustado saber que estamos en sintonía; no en vano hemos estado tantas horas de nuestra vida analizando formatos y maneras de entrevistar.
Si hoy pudiese hacer un debate...
Los que hemos hecho debates sabemos que requieren una atención que hoy no se está dispuesto a dar. Es como los niños, si les preguntas dónde quieren cenar, te dicen: en una hamburguesería, aunque tienen que tomar pescado y verdura. Los debates se han devaluado de tal forma que es mejor retirarse, y buscar otro espacio.
Y entre hacer un debate de los suyos o 'Gran Hermano'...
Ésa es una hipótesis-trampa. El problema es que las cadenas se comprometen a trece programas y luego no es cierto, por la audiencia. Gran Hermano dura 90 días y no hay quien lo mueva. Pero yo espero hacer debates de nuevo.
Como periodista, ¿qué cree más interesante: lo que ocurre en esa casa o lo que provoca fuera?
En este momento te confieso que lo que ocurre fuera, aunque de dentro me interesa hasta el aburrimiento.
Fuera hay gente a la que le da vergüenza decir que lo ve...
Una amiga mía me contó que no pudo ver la ida de Mª;; José, así que salió a la calle y preguntó: ¿quién han echado? y un señor que pasó le contestó: A Marijose, y siguieron andando como si hubiese preguntado la hora.
En un principio, estábamos alerta para ver si se acostaban, hoy hay otros intereses, ¿verdad?
Sin ir más lejos, el otro día, Iván, en el fregadero, ironizó: qué, la grasa se va sola, ¿eh? o Israel, que lloraba por miedo a enamorarse de Silvia. Me gusta verlo, no tengo por qué negarlo.
Pero, ¿por qué gusta verlo?
Porque muchas de las cosas que pasan en la casa las hemos vivido o hemos soñado vivirlas.
Hemos vivido algunos momentos Gemio. ¿Qué sintió entonces?
Siempre me pareció dificilísimo el papel de Isabel en Sorpresa. Esas situaciones, se salvan con el periodismo. La persona llega, llora y tú lo que tienes que hacer es esperar y comenzar la entrevista poco a poco.
Imagino que también influye la audiencia que tuvo...
Cuando yo hacía Buenas noches, ni contabas la audiencia, porque no había privadas; pero lo del otro día, once millones de espectadores. ¿Sabes lo que es eso? A mí me da vértigo.
¿Y cuando termine todo esto?
Me estará esperando mi Menorca.
En esta sección puedes dejar cualquier comentario sobre esta noticia. Si no, puedes leer los publicados por el resto de usuarios.




