Raquel ('Gran Hermano')
Raquel, una mala muy dulce: Si me atacan puedo ser una víbora
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Texto: Natalia Álvarez Foto: Roberto Garver
La han puesto de mala malísima de esta edición de Gran Hermano, pero a ella no le importa lo más mínimo y asegura haber salido en el mejor momento para poder sacar provecho de su estancia en la casa de Guadalix de la Sierra.
Lo que más sorprende de Raquel es su aspecto, más dulce que el que nos había mostrado dentro de la casa; también es mucho más alta y delgada de lo que parece en pantalla. Lo único que no cambia es su sinceridad. No pudo soportar la semana de encierro a la que están sometidos por razones de exclusividad y se escapó a dar un paseo. Se sorprendió mucho cuando a pesar de llevar un gorro para taparse, la gente se la quedaba mirando y la señalaba con el dedo. Todavía lleva pintadas dos uñas con unos dibujos que le hizo su inseparable amiga Carolina; nos comenta que no ha querido quitárselos.
¿Hay algo de usted que no hayamos visto dentro de la casa?
Yo creo que de Raquel se ha visto todo lo que yo soy, tanto lo bueno como lo malo. Lo que pasa es que la gente no ha visto a la Raquel sensible, a la que le afecta más de lo que la gente se cree, el discutir...
Incluso con Patricia... porque ella lloraba y usted no.
No me gustaba pelearme con nadie, incluso con Patricia, y sí que lloraba. En esa casa he llorado
muchísimo. Cada vez que discutía con Patricia he ido a algún rincón a esconderme a llorar, lo que pasa es que no se ha visto.
¿Ésa es la manipulación de la que se queja?
Yo no sabía lo que se estaba emitiendo fuera. En los otros GH había oído que salían y se quejaban de los montajes de los vídeos. Allí dentro no te pones a pensar que los resúmenes pueden ir en contra tuya.
¿Está resentida con el programa o con su director, Roberto Ontiveros, por la imagen que le han dado?
Para nada; lo único que han conseguido es darme más fama. Pero ya verá Ontiveros cuando le pille.
El día de expulsión estuvo muy tensa con Pepe Navarro.
La gente lo ha puesto así, pero creo que fue una entrevista muy graciosa. Y creo que Pepe es consciente, hubo una complicidad... y cuando le dije: estás tonto o qué te pasa, le sonría y él sabía que no era en serio, también se reía. Me lo pasé pipa y al día siguiente me sorprendí cuando vi cómo me estaban poniendo.
¿Le gusta el papel de mala que le han asignado?
Me da igual, porque yo sé cómo soy. Ya lo he dicho, tengo un carácter muy fuerte y si me atacan y hacen daño... durante cinco minutos puedo ser un víbora, pero luego no. ¿Por qué no emitieron los minutos siguientes?
¿Por qué cree usted que lo hicieron?
No sé, creo que lo que yo hacía es lo que vende. Yo me di cuenta de que algo raro pasaba cuando la audiencia eliminó a Jacinto. Fui al confesionario y le dije a Ontiveros, toda macarra como yo me pongo: me piro, esto es una mierda, es una farsa. Yo paso, estás echando lo que te da la gana. Ahora escucho rumores de que se sabe por qué se fue Jacinto. Yo en eso no me meto, no sé nada. Para mí se iba por haber discutido con Patricia y por ser cabezota. Él dentro se llevaba bien con todo el mundo, menos con los de la habitación azul.
Este año hay una división muy marcada, dos bandos..
Sí, y yo parece que soy la jefa de la secta, o eso dicen
¿A quién ve como posible ganador?
En principio, a Jorge, pero no sé. Cuidado con Óscar, que está jugando mucho. A Candy, que a mí me caía bien, ahora de repente la veo muy amiga de Patricia.
¿Cómo se porta la gente con usted ahora que está fuera?
Habrá quien la idolatre y quién la critique.
No, todo el mundo es muy amable. Es impresionante. Te ven y ves cómo se quedan con la boca abierta. Yo, como he sido fan de este programa, les hablo y firmo autógrafos, me hago fotos, pero todos quieren salir y nadie tira la foto.
¿Qué tal en Móstoles y con su familia?
Bien, yo me lo he tomado todo un poco a cachondeo. Mi familia ya está mejor, especialmente mi padre, que lo ha pasado muy mal. A mi familia las cosas que se han dicho le han afectado muchísimo, ha estado mal, tanto que creo que si no salgo a mi padre le da un infarto. El artículo que escribió Pepe Navarro fue muy fuerte.
¿De qué cosas se arrepiente y no volvería a hacer si estuviese en la casa?
De nada, si es que soy así. No se puede cambiar nada. Sólo hay que ver con quienes me llevaba bien dentro de la casa: con Jorge, que es un cielo y Carol que es una bellísima persona.
¿Qué opina de la imagen que se ha dado de su relación con Carolina?
Es jugar con cosas que me parecen muy fuertes, pero al mismo tiempo me hace tanta gracia. Cuando salga ella y vea lo que se ha insinuado... vamos que es increíble. Un poco más y dicen que hacemos un trío Ness, Carol y yo. Sólo estaría preocupada si fuese verdad.
¿De quién está enamorada Elba?
Ella dice que de mí.
¿Y usted ha notado algo?
Bueno, esas cosas siempre se notan un poco, se intuyen.
¿Qué planes tiene para aprovechar su paso por GH?
La oportunidad de (trabajar con) mi padre la voy a tener siempre. Pero lo cierto es que no sé ni lo que se me viene encima. La tele me ha gustado siempre, pero la cámara me da vergüenza; habrá que ver si soy capaz de ponerme delante, a lo mejor sólo es cuestión de acostumbrarse. Quién no quiere un buen trabajo, currar poco y ganar mucho. El que diga lo contrario, miente. Pero que quede claro que no tengo ningún problema en volver con mi padre.
Una calificación para cada uno de sus compañeros
- Raquel no es una mujer de medias tintas, si alguien le cae bien, le cae bien; si no ¡que se aparte de su camino! Quizá por eso, la persona con la que más ha chocado es Patricia, explosiva y de carácter temperamental.
Sobre el resto de habitantes de la casa de Guadalix, sus preferencias y antipatías son evidentes: Jorge, que llegó a confesar que estaba enamorándose de ella, y Carolina, la atractiva canaria, son sin duda sus favoritos. Ness, Elba, Noemí, Candi, Javito y Jacinto están en territorio de más o menos afinidad con la chica de Móstoles. Pero Kiko, Óscar y, por supuesto, Patricia, no quedarán a tomar copas con Raquel después del concurso, seguro.